Indígenas paralizan extracción de petróleo en el mayor yacimiento de Perú

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Fuente: Elperiodico.com

Un grupo de indígenas mantiene paralizada la producción de petróleo en el mayor yacimiento de Perú para exigir al Gobierno un proceso de consulta previa antes de que la estatal Petroperú asuma junto a la canadiense Frontera la explotación de esos pozos los próximos treinta años.

La Federación de Comunidades Nativas del la Cuenca del río Corrientes (Feconaco) anunció hoy en un comunicado que sus miembros se hicieron con el control de cinco baterías y la planta eléctrica que suministra energía a todo el lote, además de mantener una carretera bloqueada.

Feconaco explicó que la toma de las instalaciones, en la región amazónica de Loreto, se realizó de manera pacífica y con respeto a la integridad de los trabajadores y de la infraestructura.

La paralización del lote se produce después de que se agotara el plazo otorgado al Gobierno para que aceptara el pedido de consulta previa, en el que los nativos buscan que se garantice el respeto al medioambiente y la descontaminación de las zonas afectadas por los derrames de crudo ocurridos en los 45 años de explotación del lote.

“No permitiremos que sigan extrayendo recursos de nuestros territorio si el Estado no nos garantiza un proceso de consulta previa donde se arribe a medidas de seguridad ambiental y social para nuestros territorios y la vida de nuestros hijos”, señaló Feconaco en su comunicado.

En la demanda de la consulta previa también están inmersas la Federación Indígena Quechua del río Pastaza (Fediquep), la Organización de Pueblos Indígenas Kichuas del Perú y Ecuador (Opikafpe) y la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (Acodecospat).

Feconaco aseguró que la explotación petrolera ha dañado el agua, los suelos y los recursos de los territorios indígenas durante décadas, en parte por el uso de infraestructura vieja.

Denunció además la sucesión de dos derrames ocurridos en el último mes que vertieron al medioambiente alrededor de 5.000 barriles de crudo, sustancia que contaminó una laguna y una planta potabilizadora instalada por los nativos, además de llegar hasta el río Corrientes.

La federación de indígenas responsabilizó al Estado o a la empresa Frontera, actual operadora del yacimiento, de cualquier perjuicio o atentado a la integridad de los participantes en la protesta.