BNDES: Préstamos sin control socioambiental y por afinidad política

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Fuente: ojo-publico.com

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil destinó millones de dólares de los contribuyentes de este país para financiar proyectos de infraestructura en América Latina sin contar con parámetros socioambientales ni criterio técnico. La mayor parte de estos préstamos respondieron a afinidades políticas con los presidentes de los países receptores. El resultado: obras polémicas, sobrecostos y escándalos de corrupción.

Las principales obras de infraestructura que transformaron América Latina en los últimos 14 años tuvieron un denominador común: los millones de dólares que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil prestó al club de constructoras que ahora son investigadas por corrupción y lavado de activos en el caso ‘Lava Jato’. Parte de ese dinero terminó en el Perú, en al menos dos importantes proyectos que estuvieron en manos de las constructoras Odebrecht y Andrade Gutierrez.

Se trata de la construcción de la central hidroeléctrica Chaglla, en la zona amazónica de la región Huánuco; y la planta desalinizadora Bayóvar, en Piura, que sirve para el proyecto minero del mismo nombre, que opera la subsidiaria brasileña Miski Mayo. El financiamiento obtenido por ambas bordea los US$ 398 millones y se ejecutó sin directrices de política socioambiental y en medio del secretismo que impera en el banco estatal brasileño.

EL PRESTAMISTA SIN NORMAS

El análisis de una base de datos elaborada por Ojo-Publico.com con información del BNDES entre el 2002 y el 2016, revela que el banco usó dinero de los contribuyentes brasileños para entregar 1.381 préstamos en 22 países de América, África y Europa. Sus fondos terminaron respaldando a grandes constructoras brasileñas para ejecutar centrales hidroeléctricas, gasoductos, carreteras, parques eólicos, entre otros.

DINERO ESTATAL. El BNDES destinó sus préstamos para financiar obras de las empresas implicadas en el caso Lava Jato

Pero la poca transparencia con la que se desenvuelve esta financiera solo permitió conocer los detalles y montos de 583 de estos préstamos. El resto se encuentran protegidos por un absoluto secretismo.

La base de datos revela que 60 créditos tuvieron como destino el Perú, pero solo en dos de estos casos se ha logrado identificar a las empresas beneficiadas y a qué construcciones se destinaron.

Uno de esos dos proyectos corresponde a la hidroeléctrica de Chaglla, la central más grande del Perú después del complejo del Mantaro, y que está a cargo de la Empresa de Generación Huallaga S.A., subsidiaria de Odebrecht.

El BNDES no tiene protocolos socioambientales para obras fuera de Brasil

Esta obra, de 456 MW de potencia que aportará el 6% de la producción nacional de energía, recibió el 2013 -según la base de datos- un financiamiento de US$ 340 millones del BNDES. Sin embargo, el área de prensa de Odebrecht dijo a Ojo-Público.com -en una comunicación por correo electrónico- que el valor del préstamo fue menor y ascendió a US$ 289 millones, “lo que representó el 19.96% del total del monto de inversión” de la hidroeléctrica.

El proyecto también contó con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual aportó US$ 150 millones adicionales. Pero, mientras esta institución cuenta con protocolos para preservar la calidad del aire, agua y tierras en las obras de infraestructura que financian, el BNDES no los tiene para las inversiones fuera de Brasil.

PROYECTO BAYÓVAR. La empresa Andrade Gutierrez obtuvo préstamo para financiar la desalinozadora que es de utilidad para la minera Vale. / Andina

Las directrices del banco brasileño incluyen políticas de regulación ambiental que asegure que los préstamos sean usados en obras que no dañen el entorno, sin embargo, esta medida solo tiene injerencia dentro de su país, no en los créditos que se destinan en proyectos de infraestructura en el exterior.

El segundo proyecto en el que intervino el BNDES en el Perú fue la desalinizadora Bayóvar, construida por Andrade Gutierrez en la Bahía de Sechura, Piura, para proporcionar agua a la mina de fosfato que le pertenece a Vale S.A. Fueron US$ 58 millones 231 mil los que desembolsó el banco estatal el 2010 para ayudar a esta minera, la misma que ocupa el tercer lugar en la lista de las empresas brasileñas que más se favorecieron con préstamos dentro de Brasil, con un total de US$ 6.101 millones en créditos recibidos.

Daniel Melo, director general de Andrade Gutierrez en el Perú, confirmó a Ojo-Publico.com que el banco les financió un proyecto. “Solo existió una operación con el BNDES que contó con la participación de nuestra empresa. Este financiamiento contó con garantías de las empresas involucradas en la transacción y fue una operación de carácter privado”, agregó.

El 2015 la minera Vale protagonizó la mayor catástrofe ambiental de Brasil

Pero Vale S.A. arrastra una serie de denuncias ambientales. Las más reciente ocurrió el 5 de noviembre del 2015 en la minera Samarco, controlada por Vale y BHP Billiton, y es considerada la mayor catástrofe ambiental en la historia de Brasil. Dos diques que contenían agua y residuos mineros tóxicos se rompieron causando una avalancha de lodo contaminado que dejó 19 muertos, barrió del mapa al poblado de Bento Rodrígues y daños incalculables a lo largo de unos 650 kilómetros de la cuenca del río Doce.

Al menos 30 movimientos sociales de Argentina, Brasil, Canadá, Chile y Mozambique, donde opera Vale, han denunciado a esta minera por faltas ambientales y laborales que han costado la vida a sus propios trabajadores.

En el Perú, desde el 2011 el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) ha encontrado infracciones en su subsidiaria Miski Mayo, que es quien controla Fosfatos Bayóvar.

La última resolución del Tribunal de Fiscalización Ambiental del OEFA (N° 018-2016) es del 5 de abril de este año, donde se confirma la sanción a la minera por mal manejo de sus desmontes, no construir canales de coronación en el botadero y carecer de sistema de control de polución, y se le declaró reincidente.

DINERO PARA LOS PAÍSES AMIGOS

El análisis de la base de datos construida por Ojo-Publico.com da mayores evidencias sobre cómo se gestionaban y aprobaban los créditos en países gobernados por personajes con afinidad política a los mandatarios brasileños.

Los 583 créditos que entregó el BNDES en el exterior, y que se hicieron públicos, representan un total de US$ 14.585 millones y se destinaron a obras en 11 países. En América Latina, Perú ocupa el quinto lugar con los US$ 398 millones que se invirtieron en Chaglla y Bayóvar; pero el favorito fue Venezuela, pues recibió US$ 3.231 millones, el 22% del total desembolsado por el banco.

Fueron cinco los préstamos conocidos que se entregaron a este país durante los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff, y las empresas que recibieron el dinero fueron Odebrecht, OAS y Camargo Correa. A través de su equipo de prensa, Camargo Correa indicó que “el financiamiento fue aprobado por el BNDES. Sin embargo, este no logró realizar el desembolso de este aporte a la constructora”.

Los créditos fueron recibidos en la gestión de Hugo Chávez, aliado político de Lula da Silva, y entre los proyectos que se construyeron con estos fondos están el Metro de Caracas, la siderúrgica José Abreu de Lima y el astillero del Alba.

AMIGOS. República Dominicana fue el segundo país latino favorecido por el BNDES. Su presidente, Danilo Medina, era cercano a Lula da Silva. / Flirck de Danilo Medina.

El segundo destino de estos créditos fue República Dominicana, gobernada desde el 2004 por el partido Liberación Dominicana y cuyo presidente, desde el 2012, es Danilo Medina. El BNDES aprobó 16 desembolsos para esta isla por un total de US$ 2.597 millones.

La constructora que acaparó el 77% de este millonario financiamiento fue la corporación Odebrecht, quien los derivó a 11 proyectos que hoy están bajo sospecha de irregularidades. El presidente de la compañía, Marcelo Odebrecht, está hoy preso por soborno, y en mayo se conoció que, al menos, en la licitación de la termoeléctrica Punta Catalina el presidente dominicano Danilo Medina le proporcionó información privilegiada para ganar la buena pro.

Medina es amigo público de Lula da Silva y Dilma Rousseff, incluso compartieron el mismo publicista en sus campañas presidenciales: Joao Santana, quien también asesoró con éxito la candidatura de Hugo Chávez.

Las conexiones entre todos estos personajes se tornaron delictivas en febrero pasado, cuando el denominado gurú de la publicidad fue detenido bajo sospecha de estar incluido en la cadena de sobornos de la petrolera estatal Petrobras, hecho que fue la punta del iceberg para destapar el caso Lava Jato. Un banco suizo que colabora con la justicia brasileña entregó documentos que detallaban los depósitos de US$ 11,7 millones que recibió Santana de Odebrecht en una cuenta offshore que tenía en dicho país, y que habrían tenido como fin solventar la campaña de Rousseff el 2010.

Santana está procesado por el juez federal Sergio Moroso por aparentemente formar parte de un esquema de coimas liderado por Odebrecht y se le acusa corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso Lava Jato.

GURÚ PROCESADO. Joao Santana, asesor de campaña de Lula da Silva, Dilma Rousseff, Hugo Chávez y Danilo Medina, es hoy procesado por corrupción. / Andina

El tercer país latinoamericano elegido por el BNDES fue Argentina, al que se le destinó US$ 2.061 millones en créditos durante los gobiernos de los esposos Néstor Kirchner y Cristina Fernández para solventar proyectos a cargo de Odebrecht, OAS, Camargo y Correa, y Bureau de Projetos.

La plataforma de investigación BRIO develó que la justicia argentina y el FBI de Estados Unidos investigan la compra de 20 aviones a la Empresa Brasileira de Aeronáutica (Embraer) que se hizo en representación del gobierno argentino y con financiamiento del BNDES. Este banco habría asumido el 85% del valor de la compra estimado en US$ 729 millones, un negocio aparentemente sobrevaluado y en el que hay indicios de pago de sobornos a políticos de Argentina.

Finalmente, el cuarto país favorito de la prestamista brasileña es Cuba. En total ingresaron a este país US$ 846 millones, el 98% de los cuales terminó, una vez más, en manos de Odebrecht y sus subsidiarias.

Los préstamos los aprueba un directorio nombrado por el presidente de la República

¿Cómo se autorizaban estos créditos? Según la estructura administrativa del banco, la decisión final de su aprobación recae en el directorio, un órgano cuyos miembros son nombrados por el propio presidente de la República.

Pedro Bara, exconsultor del BNDES, lo explica con claridad en una entrevista con Ojo-publico.com: “El banco entregaba dinero para cualquier proyecto que tuviera licencia final del gobierno. Eso está mal porque el banco tenía que tener su propia política de salvaguarda”, señaló.

El segundo destino de estos créditos fue República Dominicana, gobernada desde el 2004 por el partido Liberación Dominicana y cuyo presidente, desde el 2012, es Danilo Medina. El BNDES aprobó 16 desembolsos para esta isla por un total de US$ 2.597 millones.

Portada: Central Hidroeléctrica de Chaglla, Huánuco/ Odebrecht.